Abogado: Se tendió trampa a presunto conspirador de Baltimore

Un hombre de origen hispano acusado de conspirar para matar a reclutadores militares con un carro-bomba fue víctima de una trampa y era incapaz de construir o detonar explosivos, dijo el lunes su abogado.

Antonio Martínez, de 21 años y padre nicaragüense, fue arrestado la semana pasada en un operativo del FBI después de que agentes dijeron que trató de detonar una bomba falsa afuera de un centro de reclutamiento en Catonsville. Está acusado de intento de homicidio de agentes federales e intento de uso de un arma de destrucción masiva.

Su abogado de oficio, Joseph Balter, argumentó el lunes en la audiencia de detención que su cliente, quien prefiere ser llamado Muhammad Hussain, no inició el complot para detonar una bomba. Describió el hecho como una "creación del gobierno; una creación que fue implantada en la mente del señor Hussain".

"No se ha proporcionado nada que haya mostrado que el señor Hussain tenía capacidad alguna en absoluto para realizar ningún tipo de plan", señaló Balter.

Pero los fiscales dijeron que Martínez había estado conspirando para matar soldados estadounidenses incluso antes de reunirse con el informante que lo reportó al FBI. La fiscalía ofreció detalles nuevos de la investigación para apoyar su argumento de que debía permanecer bajo arresto.

La fiscal federal asistente Christine Manuelian señaló que los investigadores grabaron a Martínez en video "con una sonrisa de oreja a oreja" mientras armaba la bomba falsa.

"No hay ningún indicio de ningún remordimiento, ninguna preocupación, ningún nerviosismo de que está a punto de ir a matar gente", enfatizó Manuelian.

La fiscal agregó que antes de que Martínez intentará hacer estallar la bomba con un teléfono celular, se videograbó diciendo: "No habrá lugar para los opresores. Sentirán nuestras balas".

Después del arresto, Martínez dijo a los agentes que el atentado con bomba fue idea de él y que nadie lo influenció, dijo Manuelian, quien no obstante señaló que el acusado sospechaba que la situación podía ser una trampa.

Manuelian añadió que él también consideró atacar el centro con una pistola.

La magistrada federal Susan K. Gauvey ordenó que Martínez permanezca detenido a la espera de un juicio, diciendo que era peligroso y había riesgo de que se diera a la fuga. El argumento de la defensa de que se trató de una trampa "realmente es un asunto para tratar otro día", señaló.

Una mujer que se identificó como madre de Martínez dijo que ella cree que le tendieron una trampa.

"Tony no es así", comentó a reporteros, negándose a decir su nombre. "Pienso que le lavaron el cerebro con esas tonterías del islam".

El FBI comenzó a investigar a Martínez a principios de octubre después de que un informante hizo notar algunos mensajes en la página del acusado en Facebook. Balter dijo que dichos mensajes constituían alocuciones políticas y religiosas y no hacían amenazas específicas.