Latino

Hispanos opinan sobre 'calenturas' del congresista Weiner

WASHINGTON - MAY 31:  U.S. Rep. Anthony Weiner (D-NY) speaks to the media regarding a lewd photo tweet May 31, 2011 on Capitol Hill in Washington, DC. A close-up photo of underwear of a man was tweeted from Weiner's Twitter account addressed to a college student in Seattle. The photo was deleted soon after and Weiner has claimed his account was hacked.  (Photo by Alex Wong/Getty Images)

WASHINGTON - MAY 31: U.S. Rep. Anthony Weiner (D-NY) speaks to the media regarding a lewd photo tweet May 31, 2011 on Capitol Hill in Washington, DC. A close-up photo of underwear of a man was tweeted from Weiner's Twitter account addressed to a college student in Seattle. The photo was deleted soon after and Weiner has claimed his account was hacked. (Photo by Alex Wong/Getty Images)  (2011 Getty Images)

El verano neoyorquino está más caliente que lo de costumbre y no precisamente por las temperaturas sino por las "calenturas" del congresista Anthony Weiner. El fin de semana se divulgaron fotos aún más explícitas que habrían sido captadas en el gimnasio del mismísimo Congreso con lo cual todo apunta a que las horas del político están contadas, la presión para que renuncie crece a la velocidad de una bola de nieve cayendo por una ladera.

Hispanos residentes en el Distrito 9 que Anthony Weiner representa desde 1999 fueron consultados sobre el "Weinergate" como ha sido bautizado el escándalo sexual y las reacciones son diversas. Unos opinan que debe renunciar, otros sostienen que mientras su "actos privados" no afecten su desempeño de hombre público, él debe mantener su posición.

La proporción de la población hispana en el Distrito 9 es del 13,6%, siendo la mayoría los blancos por un 71%, siguen los asiáticos con un 14.5% de asiáticos y el 4% de afrao-americanos. El Distrito 9 comprende la parte sur central de Queens y el sur de Brooklyn donde está asentados vecindarios predominantemente de clase media.

Martín Sifuentes de Perú tiene dudas de que Weiner esté completamente bien: "Lo que ha hecho raya en la locura, Weiner debe estar perturbado. Una persona de su nivel como pudo hacer tantas barbaridades, yo creo que debe ser tratado. Como político siempre hizo su trabajo, sería bueno que termine su periodo en el Congreso, pero por lo pronto debe olvidarse de querer ser alcalde de Nueva York" sería un suicidio después de este escándalo, remarcó.

La dominicana Belinda Rosario piensa que a Weiner se le pasó la mano "debió pensar dos veces antes de andar con esa vaina de mandar fotos suyas desnudo, lo peor es que es casado. En mi situación, no lo recibo y creo que en el congreso tampoco deben aceptarlo, que renuncie".

"No veo porqué tanto alboroto, esto no es nada nuevo, todo el mundo anda en eso no se diga los políticos que son los más sucios." dice la mexicana Esperanza Torrado quien cree que Weiner de todas formas merece una segunda oportunidad.

Para el salvadoreño Francisco Sánchez, Weiner no debe renunciar y así lo explica: "Weiner es muy activo, si renuncia pierde Nueva York y perdemos los hispanos. El es de los pocos políticos que han sido frontales en respaldar a los inmigrantes" agrega que si bien es un grave error lo que hizo "su trabajo como político es eficiente. Ya se disculpó, el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra" concluyó.

Otras voces de líderes hispanos

A criterio de Angelo Falcón, presidente y fundador del Instituto de Política Latina (NILP) por sus siglas en inglés) la situación del congresista Anthony Weiner es algo que sólo se puede comparar a una actualización a nuestros tiempos de la novela "Portnoy's Complain" escrita por Philip Roth en 1969. Esta es una historia de un judío soltero y lujurioso que confiesa sus hazañas sexuales y decepciones a un psiquiatra. Es extraño,establece Falcón, cómo, con algunos ajustes a la historia, el caso de Weiner encaja con terapeuta y todo. Anthony Weiner aparentemente está sufriendo el mismo problema del protagonista de esa historia, afirma Falcón.

Falcón cree que Weiner realmente necesita a renunciar tan pronto como sea posible. "Lo que me parece más preocupante es, además la hipocresía de los republicanos que piden su renunciay las excusas que los demócratas están haciendo sobre él."

A juicio de Falcón "es necesario comenzar a subir los estándares éticos de nuestros oficiales electos, no bajándolos como si fuera un juego de ajedrez relativista con el partido contrario. Si bien lo que hizo Weiner fue excusable, hizo todo lo peor porque se había convertido en uno de los líderes nacionales del Partido Demócrata y el Congreso".

Desde otro ángulo Falcón notó que en la comunidad latina, es interesante observar que el asambleísta estatal de Nueva York José Rivera también pidió la renuncia de Weiner, pero para abrir un espacio y alcanzar una mayoría congresional latina en un distrito que cubre Queens, el Bronx y Brooklyn, y agregó que el senador estatal José Peralta debe ser ungido por los jefes del Partido Demócrata para esta posición. "No sé si esto es una razón adecuada para pedir la renuncia del congresista Weiner, sino que esto resulta como robar una tumba antes de que el cuerpo esté completamente frío". Falcón no puede ser más claro, nuestros políticos actúan como aves de rapiña.

Para el periodista David Hume, el congresista Anthony Weiner no tiene ninguna obligación de renunciar, pero podría tener una obligación moral de hacerlo. Hume que fue director de el diario/LA PRENSA de Nueva York anota "Lo cierto hasta donde se sabe, enviar fotografías arriesgadas no es ilegal, pero los ciudadanos de su distrito podrían decidir, y son sólo ellos, los votantes, los que deciden si es inmoral y debe renunciar".

En opinión de Hume, Weiner tiene un problema psicológico, una enfermedad, pero el envío de esas fotografías no ha afectado su desempeño como legislador, hasta donde se sepa. "Distinto sería si usó la computadora en su oficina en el Congreso para enviar esas fotografías. Eso sí es ilegal, y si es así debería renunciar. Pero creo que por el momento Weiner ha hecho lo correcto, que es buscar ayuda profesional para tratar de subsanar su adicción. Hasta que no se pruebe algo ilegal, considero que debería permanecer en su puesto" enfatizó Hume.

De su parte Eduardo Giraldo ejecutivo de la Cámara de Comercio Hispana de Queens y activista pro inmigrante expresó su adhesión de respaldo al congresista Anthony Wiesner. "En mi criterio él no debe renunciar a su cargo. Hay otras personas que han cometido peores faltas y continúan en funciones, además en su distrito lo siguen apoyando", dice Giraldo.

"Creo que ha trabajado, ha demostrado su compromiso con los asuntos que nos afectan. Todos cometemos faltas y desde mi punto de vista, su error es de índole personal y demuestra como la nueva tecnología está afectando el comportamiento humano".

Giraldo argumentó además que el tema es político, los republicanos tratan de ridiculizar a los demócratas por lo que sugirió: "Si quieren juzgar a Weiner, deberían juzgarlo por su trabajo, en lugar de perder el tiempo precisamente cuando el país necesita unión para salir de la crisis".

Una encuesta realizada a media semana en el distrito de Weiner reveló que un 56 % de los votantes registrados considera que no debe renunciar, el 33% cree que debe renunciar y un 12% de los consultados estaba indeciso. Ayer, fuera de las oficinas distritales de Weiner en Kew Gardens se enfrentaron grupos a favor y en contra de su renuncia.

Los hispanos en Nueva York no son extraños a los escándalos políticos generados por "líos de faldas". La ecuación político+ mujer= destitución, pero en diferentes circunstancias, se reflejó con la destitución en el 2010 del senador estatal por Queens, Hiram Monserrate.

El político de ascendencia puertorriqueña perdió su escaño luego que el Comité de Ética de la legislatura resolviera que había violado los reglamentos al verse involucrado en un caso de violencia doméstica. Monserrate fue condenado previamente a 5 años de probatoria por agredir a su novia Karla Giraldo.

Con el mismo ingrediente de "relaciones prohibidas" en el 2008, Eliot Spitzer tuvo que renunciar al cargo de gobernador de Nueva York tras revelarse que era un asiduo cliente de una casa de prostitución en Washington. En el 2004 y sólo al cruzar el Hudson, el gobernador de Nueva Jersey Jim McGreevey también se vio obligado a renunciar cuando se hizo pública que le era infiel a su esposa, pero con un hombre.