World

Sangriento enero en Puerto Rico

Puerto Rico Shooting

SAN JUAN - Hoy despertamos con la noticia de que en Puerto Rico se reportaron 109 asesinatos en los 31 días que van del año y la pregunta que me asalta es ¿por qué tanta violencia en la Isla?

José Figueroa Sancha, el superintendente de la Policía, pareciera tener la respuesta. "Hay una guerra entre familiares, entre nosotros mismo, donde los valores no valen nada", explicó en una entrevista radial. Y para mí lo que implica estas palabras es doblemente preocupantes.

Antes, ocho o diez años atrás, vivíamos más tranquilos. Los crímenes eran algo ajeno, los narcotraficantes y delincuentes se mataban entre ellos, esto nada tenía que ver con nosotros. Pensando así, podíamos caminar tranquilos por el Viejo San Juan o por el casco urbano de algún pintoresco pueblo. Pero las cosas han cambiado.

>>> Las últimas noticias de Puerto Rico

Los secuestros expresos, los asaltos a bancos, joyerías y la nueva modalidad de robo en las viviendas; donde no sólo amordazan y cargan con objetos de valor sino que además violan a las mujeres; se han vuelvo motivo de terror en la Isla.

"Vivo con miedo", confesó un amigo que estaba visitando Miami, en un viaje de negocio. Y acto seguido comenzó su historia. "El crimen me ha tocado de cerca, mataron a un amigo, era como de la familia, crecí con él", dijo.

El pasado verano y de acuerdo con la pesquisa de la policía un joven, llamado Alan Alfonso Torres Tomasini se encontraba en una concurrida barra llamada, El Balcón, donde y cito las declaraciones del agente Ángel Bermúdez Figueroa: "miró mal a un grupo que estaba en el lugar". "Él salió del negocio para irse con sus amigos. Detrás de él salieron de cuatro a cinco sujetos que una vez lo alcanzaron discutieron con él y lo agredieron. Acto seguido, se entiende que uno de ellos sustrajo un arma de su ropa y le hizo un disparo mortal en el rostro al joven", narró el agente a un periódico local.

Pero la tragedia no terminó con el vil asesinato de un joven de 24 años que se preparaba para comenzar su carrera de medicina. Meses más tarde el padre del joven, el Dr. Antoliano Torres Rodríguez, en un acto de desesperación y para nada justificable, tomó la justicia en sus manos. Torres Rodríguez buscó a los amigos de su hijo, que la noche del crimen lo acompañaban, y que según comentó la prensa local no querían cooperar con la investigación y les disparó matando a uno de ellos y dejando al otro mal herido.

"La familia se desmembró", comentó mi amigo. Es una mezcla de tragedia y desgracia no sólo para esa familia sino para él. Había crecido con este muchacho, que ahora estaba muerto y el padre, su pediatra de toda la vida, está preso.

Y usted se debe estar preguntando si en Puerto Rico por mirar mal, ya lo matan a uno. Para mi es doloroso contestar que "Sí", tampoco es justo generalizar; pero contestar que "No" categóricamente sería querer tapar el sol con un dedo.

Las estadísticas que presenta la Policía hablan por sí solas. En enero, cinco mujeres murieron en manos de sus parejas en casos de violencia doméstica, otras seis personas murieron a causa de un incendio que fue provocado por un miembro de la familia y un hombre resultó baleado por reclamarle a otro que lo había chocado.

"El 50% de los asesinatos no tiene nada que ver con la incidencia criminal, tiene que ver con la falta de valores, la falta de tolerancia", recalcó Figueroa Sancha en entrevista radial hoy.

Este año la ola criminal comenzó rompiendo récords, en enero del 2010 se reportaron en la Isla 76 asesinatos comparados con los 109 de este año representa un incremento de un 43 por ciento en el número de muertes violentas. El 2010 fue el segundo año con más homicidios en la historia de Puerto Rico, con 983 casos. El más violento de todos fue el 1994 con 995.

Mientras tanto el gobernador de Puerto Rico, repite como papagayo: "Todos aquellos que violen la ley van a pagar por sus delitos. Estamos 100 por ciento comprometidos con la seguridad y bienestar de nuestros ciudadanos, queremos lograr un verdadero y profundo cambio en la seguridad y calidad de vida de los puertorriqueños". Y lo único que nos queda es confiar y vigilar con cuidado nuestros pasos.

AOL NOTICIAS